Innovadores de todo el mundo están creando vacunas no inyectables.

Conscientes del temor que producen las agujas, innovadores de todo el mundo están creando vacunas no inyectables, que los profesionales de la salud podrán administrar a quienes las necesiten. No sólo dolerán menos, sino que serán más fáciles de aplicar.

Parche cutáneo

Investigadores de la empresa Vaxxas diseñaron un “nanoparche” pensado para administrar vacunas con mayor eficacia que las inyecciones. Mide un centímetro cuadrado y aloja unas 20,000 agujas diminutas que administran la vacuna y aumentan su poder inmunizador.

Vacunas a la medida

Gracias a la nanotecnología, tal vez los médicos puedan llegar a preparar vacunas en cuanto se declare un brote epidémico, y nos olvidemos de los frascos que exigen refrigeración. Investigadores estadounidenses acaban de anunciar esta técnica, y dicen que ha sido eficaz en ratones de laboratorio. Una vez que se prueben en humanos, las vacunas se aplicarán sin molestias por medio de vendajes.

Alternativa comestible

Los laboratorios Aridis Pharmaceuticals crearon una vacuna contra los rotavirus, que cobran muchas vidas cada año entre los niños. Se trata de una laminilla, inspirada en las tiras refrescantes del aliento, que se deshace en la boca, una forma de administración ideal para los bebés.

Inyector de presión

Científicos de PATH, una organización internacional no lucrativa dedicada a crear innovaciones para mejorar la salud pública, idearon un dispositivo que inyecta vacunas en los brazos sin usar agujas. Este “inyector de presión” podría constituir un medio más fácil y seguro de vacunación infantil en los países en vías de desarrollo.