El tipo de pérdida auditiva permanente más común es la pérdida auditiva neurosensorial. Una pérdida auditiva menos común es la Neuropatía Auditiva o la audición no sincronizada. Con este tipo de desorden auditivo, el oído interior o coclea parece recibir los sonidos de manera normal. No obstante, las señales que salen de la coclea pueden estar desorganizadas o puede ser que el nervio auditivo no este procesando el sonido de manera normal.

La Neuropatía Auditiva fue primero identificada en 1980 cuando los exámenes de procesos avanzados fueron disponibles para medir la acción de las células en la coclea. Hay algunas características comunes que usualmente se ven con la neuropatía auditiva, entre las cuales podemos mencionar:

Perdida auditiva en algún grado.

El grado de pérdida auditiva puede variar bastante entre una pérdida leve o profunda y es poco predecible.

Dificultad en entender lenguaje, especialmente cuando hay ruido.

El problema normalmente es peor cuando no podemos predecir de otros exámenes de funcionamiento auditivo.

Factores diversos.

Puede parecer que la audición fluctúe día a día o incluso de hora en hora.
Otras neuropatías pueden afectar la coordinación de actividades como el escribir, correr o hablar.

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¿Qué causa la Neuropatía Auditiva?

Parece haber causas múltiples de neuropatía auditiva. Puede ser heredada genéticamente o causada por un trauma o enfermedad. Hoy en día las causas más comúnmente conocidas de la neuropatía auditiva son:

  1. La falta de oxígeno (anoxia) al nacer.
  2. La hiperbilirrubinemia que requiere una transfusión de sangre, asociada con la ictericia durante el periodo del recién nacido.
  3. Una enfermedad infecciosa, tal como paperas.
  4. Enfermedades inmunes.

¿Cómo se diagnostica la Neuropatía Auditiva?

El diagnóstico de la neuropatía auditiva se basa en ciertos patrones de resultados de un número de exámenes de audición. Los resultados de los exámenes ABR (la Reacción Auditiva de la Raíz Cerebral) y de emisiones otacústicas (OAE) se utilizan para encontrar esta condición.

Un examen ABR utiliza electrodos pequeños, parecidos a curitas, detrás de cada oreja y de la cabeza. Los sonidos se introducen a los oídos por medio de audífonos de tamaño miniatura. Los electrodos recogen las respuestas del nervio auditivo y hacen una estimación de cómo la coclea y el nervio auditivo están respondiendo al sonido. El examen OAE utiliza un audífono de tamaño miniatura que introduce una serie de tonos al oído. Un micrófono sensible mide una respuesta eco del oído interior. Esta información hace una estimación de cómo el oído interior responde al sonido. El encuentro más notable con la neuropatía auditiva es que las emisiones otacústicas (OAEs) son normales. Esto significa que los bellos en las células del oído interior están trabajando de una manera normal. Al mismo tiempo, las respuestas ABR están ausentes o muy anormales. Esto enseña respuestas pobres del nervio auditivo. Parece ser que sólo un pequeño porcentaje de las personas con pérdida auditiva tiene neuropatía auditiva.

Dependiendo del método que se utilice para los exámenes que se les hacen a los recién nacidos (OAE’s o ABRs), algunos niños con neuropatía auditiva pueden pasar el examen auditivo inicial que se conduce en el hospital. Esto puede demorar la identificación de la neuropatía auditiva. Los padres y médicos no sospecharán de alguna pérdida auditiva enseguida si la respuesta de sonido del infante cambia día a día.

Conforme van creciendo los niños, más información auditiva llega a ser disponible. Otros exámenes en curso podrán enseñar entendimiento del habla que es más pobre de lo que se esperaba y con mayor dificultad en fondos ruidosos. Una variedad de grados de pérdida auditiva y formas de pérdida auditiva pueden ser percibidas. Los niños con neuropatía auditiva también pueden tener respuestas auditivas que cambian o se empeoran a pasar el tiempo.

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¿Cuáles son los tratamientos u opciones de mantenimiento para la neuropatía auditiva?

Hoy en día aún no se sabe dónde se encuentra el problema que causa la neuropatía auditiva. También puede ser diferente de persona a persona. Por lo tanto, actualmente el tratamiento médico para la neuropatía auditiva no está disponible. El uso de aparatos auditivos o implantes cocleares es lo que se usa típicamente.

Los audiólogos varían en sus opiniones en cuanto al uso de los aparatos auditivos con los niños con neuropatía auditiva. Algunos niños se benefician de los aparatos auditivos. No obstante, muchos niños obtienen un beneficio limitado de los aparatos auditivos o ningún beneficio. Hoy en día, no existe una manera segura para predecir quien podrá beneficiar o no beneficiarse. Los aparatos auditivos deben ser puestos cuidadosamente para prevenir daños a las partes del oído que reciben sonidos de una manera normal. Algunos profesionales han recomendado el uso de los sistemas de Frecuencia Modulada (FM). Los sistemas FM pueden mejorar el poder escuchar en lugares con fondos ruidosos.

Previamente, se pensaba que los niños con neuropatía auditiva no eran buenos candidatos para los implantes cocleares. Ahora sabemos que algunos niños se benefician más de un implante coclear que de aparatos auditivos. Los niños con algún tipo de neuropatía auditiva genéticamente heredada pueden beneficiarse más de los implantes cocleares que los niños con otras causas del desorden. Sabremos más conforme haya más investigación genética en el futuro y en la ciencia auditiva.

FUENTE

audiciondelbebe.org