1. Los primeros años de vida: Como es bien conocido, los primeros años de vida están marcados por el más rápido desarrollo, especialmente del sistema nervioso central. Las condiciones en el entorno a las cuales niños y niñas están expuestos en los primeros años, influyen en la formación del cerebro en desarrollo inicial. Los entornos responsables de favorecer las condiciones de los ambientes de cuidado, aprendizaje y protección varían desde el contexto familiar, hasta la amplia situación socio-económica creada por los gobiernos, las agencias internacionales y la sociedad civil. “Estos entornos y sus características son los determinantes para el desarrollo en la primera infancia (DPI); a su vez, el DPI es el determinante de la salud, el bienestar y las habilidades de aprendizaje a través del balance del curso de la vida”. Sabemos que el proceso de aprendizaje comienza antes de que los niños y las niñas entren a la escuela. Felizmente, en América Latina la matrícula a nivel pre-escolar ha experimentado un rápido desarrollo en la región a lo largo del último decenio. Infelizmente, la atención integral a la primera infancia (menor de tres años), no ha logrado los mismos éxitos.

2. Inclusión familiar y educativa: Puesto que para todos los niños los primeros años son críticos, la ayuda a los miembros de familia más cercanos es esencial para crear un ambiente amable y estimulante. Pero la realidad para muchos niños con discapacidades y/o que tienen necesidades especiales en salud, es que son frecuentemente condenados a “el peor inicio de la vida” y les son negadas oportunas y críticas ocasiones de aprendizaje y mecanismos de protección para ayudar a desarrollar su potencial completo. Sus familias en muchos casos no reciben la ayuda necesaria para crear este ambiente. Los niños con discapacidades se encuentran luego con barreras, no sólo entre sus familias y comunidades, pero con mucha frecuencia también les son negados el acceso sostenible a todas las formas y niveles de educación de calidad y cuidado de la salud, especialmente durante los primeros años.

Cada vez más, existe un reconocimiento de las agencias, gobiernos y sociedad civil, de que la persistencia de las desigualdades de ciertos sectores de la población son obstáculos que afectan el progreso hacia el cumplimiento de las metas de EPT y ODM. En el Último Informe de Seguimiento de la EPT, se indicó que además de los factores más conocidos que influyen en las disparidades (bajos ingresos, el domicilio en el área rural o en barriadas urbanas miserables, desventaja de género, el idioma familiar diferente de la escuela), hay tres obstáculos para la Primaria Universal: el trabajo infantil, la salud deficiente y la discapacidad. En respuesta a esta situación, un número importante de países están participando en un movimiento para la promoción de una educación inclusiva para todos.

En la última Conferencia Internacional de Educación sobre el tema “La Educación Inclusiva: el Camino Hacia el Futuro”, los resultados llevaron a una convocatoria a los Estados Miembros para que adopten el enfoque de la educación inclusiva como medio para acelerar aún más el logro de los objetivos de la Educación para Todos (EPT) y para contribuir así a la construcción de sociedades más inclusivas.

Paralelo a los esfuerzos de educación sobre el tema, en diciembre de 2006 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidades (CRPD). Está nueva Convención, firmada por ochenta y un países en el primer día de sesión (marzo, 2007), “abrió una nueva era para asegurar los derechos actuales no alcanzados de la mayoría de los niños con discapacidades y sus familias”. Con la Agenda de ODM y EPT se ha generado una “fuerza re-energizada” para movilizar y/o fortalecer las organizaciones gubernamentales nacionales y organizaciones de la sociedad civil para implementar -en una forma colectiva- estrategias y programas más sostenibles y escalables con el fin de garantizar los derechos establecidos y promover la inclusión y participación de los individuos más excluidos.

Para los niños, el CRPD se fundamenta en otras estructuras de derechos de niños, siendo la Declaración de las Cabezas del Estado y el Gobierno y el Plan de Acción adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas 2002. Dos de los principios y objetivos establecidos y destacados anteriormente de la declaración hacen énfasis en los derechos de todos los niños y la importancia de “empezar temprano”; puntualiza de forma integral los múltiples elementos que garantizan “la mejor forma de empezar en la vida”. Dentro del Plan de Acción correspondiente para “Crear un Mundo Apropiado Para La Infancia”, se hicieron menciones específicas y compromisos en el objetivo de garantizar los derechos de algunos de los niños más excluidos, aquellos con una discapacidad y con otras necesidades especiales.

3. Un enfoque inter-sectorial y la participación de todos: Sin duda, el éxito en la promoción de las condiciones para la primera infancia, igual para la implementación de estrategias de educación inclusiva, depende de cómo los países logran un enfoque inter-sectorial; que se consiga la participación de todos, los que influyen directamente e indirectamente en la vida de los niños, adolescentes y sus familias. En el documento “Desarrollo de la Primera Infancia: Un Nivelador Poderoso”, los autores han enfatizado algunos requerimientos estructurales en la implementación para asistir a los actores principales en la creación de las condiciones que apoyen el desarrollo de la primera infancia. Algunos de los más importantes son:

Los gobiernos deben crear un esquema de políticas entre Ministerios para DPI que articule claramente los roles y las responsabilidades de cada sector y como ellos deben colaborar.
Los gobiernos también deben integrar los elementos de las políticas DPI en las agendas de cada sector para asegurar que éstas sean consideradas rutinarias en la toma de decisiones sectoriales.
La participación de la comunidad es un componente importante para el éxito de la programación DPI; sin embargo los gobiernos deben involucrar a las comunidades locales en el desarrollo, la implementación, el monitoreo y la evaluación de las políticas, los programas y los servicios DPI.
La participación de la comunidad no absuelve a los gobiernos de sus responsabilidades pero asegura unas relaciones más fuertes entre estos y las comunidades locales donde se ocurre la prestación de los servicios.
El entorno familiar es la primera fuente de experiencias para los niños, debido a que los miembros de la familia suministran la participación más grande de contacto humano con ellos, y también porque las familias intervienen en el contacto del niño con un ambiente más amplio. Debido que las experiencias durante los primeros años influyen en el aprendizaje y la incorporación a lo largo de la vida del niño, los esfuerzos de la familia y la comunidad para crear un ambiente estimulante, saludable y seguro son críticos para todos los niños. Más importante aún, para aquellos niños que viven en pobreza y situaciones violentas y/o se enfrentan a retrasos en el desarrollo y/o discapacidades, se requieren intervenciones más sistemáticas y apoyo con calidad para ellos y su familia más cercana. Las investigaciones demuestran claramente la importancia de la prevención de la intervención temprana para un número de discapacitados en aras de ayudar a los niños a desarrollar su potencial completo