Un niño francés de seis años llamado Maxence se convirtió en el primer infante de aquel país en recibir una prótesis de mano realizada con una impresora en tercera dimensión; tuvo un costo de entre mil y tres mil 600 pesos mexicanos.

Maxence, un niño francés de seis años que nació sin su mano derecha, se convirtió en el primer infante en aquel país que obtiene una prótesis hecha a partir de una impresión 3D, con un costo de entre 50 y 200 euros (entre 965 y tres mil 621 pesos mexicanos).

La elaboración de la prótesis a partir de la impresión 3D hizo posible el razonable precio, que reduce el impacto de que el niño pierda el producto o éste se rompa. Además, Maxence pudo participar en el diseño de la prótesis adornada con una gran letra M, de “SúperMax”, publicó Radio France Internationale.

“Son aparatos que pueden romperse y repararse, es perfecto para niños” porque no hay problemas para sustituirlos cada poco tiempo conforme avanza el crecimiento o cuando se cae de forma fortuita y se fractura, destacó el fabricante Thierry Oquidam.

El pequeño no podrá llevar al cabo gestos complejos, como los imprescindibles para atarse los cordones de los zapatos, pero sí podrá abrir y cerrar los dedos.

Oquidam ya fabricó cuatro manos para personas en Inglaterra y Bélgica, tres de ellas niñas.