Durante la Convención del “National Down Syndrome Congress”, efectuada en Washington DC el pasado mes de Julio, se realizó el taller “Desarrollo Motor Grueso en niños con Síndrome Down después de haber aprendido a caminar”, dictado por la especialista en Terapia Física de niños con Síndrome Down, Patricia Winders del “Sie Center for Down Syndrome Children´s Hospital” de Colorado.

En el taller se expusieron algunos ejercicios para desarrollar mejores destrezas, para pequeños que ya pueden caminar o tienen mayor habilidad en sus extremidades inferiores, normalmente en un lapso de los 18 a los 24 meses.
Para enfocarse en el desarrollo de un modelo óptimo de caminado hay que considerar los siguientes aspectos, que son las metas que debemos fijarnos:

  • Obtener una base estrecha (talones alineados con las caderas)
  • Rodillas y pies apuntando recto hacia adelante
  • Rotación de la pelvis en el tronco
  • Longitud de paso larga
  • Flexión leve de rodilla
  • Alineación de pie óptima
  • Patrón de talón-dedo
  • Hiperextensión de cadera
  • Velocidad y resistencia

Este modelo de marcha ideal se obtiene con el control de los pies mediante un zapato de suela flexible, y si es necesario proporcionando un soporte adicional adecuado al zapato (plantillas), y practicando diariamente habilidades para mejorar patrones de movimiento específicos.

sIndrome down

 

MANEJO DE LOS PIES
En todas las actividades y ejercicios que a continuación se describen, los padres deben estar muy pendientes de la postura de los pies de sus hijos. Hay que mirarlos desde el frente y fijarse si los pies apuntan hacia adelante o se salen hacia afuera. Desde la parte de atrás debemos fijarnos si los talones están alineados con las caderas (base estrecha), y sobretodo si los talones son verticales o están ladeados hacia el lado de adentro (pronación), con los dedos gordos de los pies volteados hacia adentro. Esta es una característica muy común en todos los niños con Síndrome Down ocasionada por el bajo tono muscular típico de su condición. Este monitoreo debe hacerse pues en la mayoría de los casos los niños con Síndrome Down requieren de un soporte para ayudarlos a mantener una postura correcta y en años sucesivos evitar lesiones de rodilla y cadera. En ese caso debemos acudir a un ortopedista que los evalúe e indique lo correcto.

CAMINAR SOBRE SUPERFICIES IRREGULARES
Es importante que nuestros hijos a menudo caminen sobre todo tipo de superficies y que aprendan a pasar de una superficie a otra sin inconvenientes.
Mientras más cómodos se sientan van a querer practicarlo más. Hay que alternar las superficies difíciles con las más fáciles.

PASOS
Debemos motivarlos a caminar sobre colchones y superficies blandas, caminar sobre césped, arena, grava y tierra. En la medida de lo posible si pueden hacerlo descalzos sin riesgos de algún pinchazo, sería lo ideal. Al principio van a sentir mucha desconfianza y habrá que tomarlos de la mano. Luego deben lograrlo solos.

PATEAR UNA PELOTA
El objetivo es que logren patear una pelota a una distancia de 3 a 6 metros (10 a 20 pies) con dominio de la flexión de la cadera y la extensión de la rodilla. Es importante este ejercicio pues se trabaja la transferencia de peso y la capacidad de balanceo del niño.

CORRER
En el desarrollo de estas habilidades, lo más importante es que aprendan a correr rápido y que puedan correr 30 metros (100 pies) en 15 segundos o menos. Primero deberán lograr un caminado rápido balanceando uno o ambos brazos para el impulso. Luego, debemos enfocarnos en que puedan correr con el apoyo de ambos brazos y con el tronco inclinado hacia adelante, hasta obtener el modelo ideal en que deben balancear ambos brazos pero con los codos flexionados.
Si logramos que corran y logren patear una pelota sería lo ideal. Es un gran desafío para la coordinación de nuestros niños con Síndrome Down. Se debe ir variando el tamaño de las pelotas y estimularlos a diciéndoles: patea, patea!

Corriendo es la mejor manera de que nuestros hijos corrijan sus posturas y aprendan a desarrollar una marcha con pasos largos y no cortos como suele suceder.

sindrome-de-down

CAMINAR HACIA ARRIBA Y ABAJO POR SUPERFICIES INCLINADAS
Todos nuestros niños tienen que poder desplazarse sobre grandes pendientes sin dificultad. Inicialmente la pendiente debe tener de 2 a 4 grados, luego de 5 a 10 grados hasta llegar a que suben y bajen por pendientes de 15 a 25 grados sin el apoyo de sus manos.

SUBIR Y BAJAR ESCALERAS
Esta habilidad inicialmente la logran con los pies de lado, pero el objetivo es que lo logren sosteniéndose de una baranda alternando ambos pies. Subir escaleras alternando ambos pies lo dominan entre los 4 y 5 años y bajar escaleras alternando ambos pies puede tardar hasta los 6 años. Lo importante es cuidar siempre que lo hagan con los pies apuntando hacia adelante. El dominio total es cuando lo hacen sin mirar ni siquiera al piso

SALTAR
El salto es una destreza que se logra en 3 etapas. Primero hay que lograr que salten elevando ambos pies manteniéndose en el mismo lugar, luego que salten desplazándose hacia adelante y finalmente que puedan saltar desde alguna altura y caer con dominio.
El implemento más común para desarrollar esta destreza son los trampolines o camas elásticas. Inicialmente motivarlos a que reboten agarrándose con ambas manos de una baranda de apoyo hasta que lo puedan hacer sin apoyo de las manos.

ANDAR EN TRICICLO
Al principio debemos iniciar esta actividad con cualquier carrito o juguete deslizable. Rápidamente los niños logran desplazarse empujándose con los pies, pero para que dominen el pedaleo y el pedaleo en diferentes pendientes, muchas veces debemos recurrir a la adaptación de pedales especiales que les ayuden a aprender y coordinar el movimiento oscilante. En algunos sitios logran conseguirse pedales especiales, pero también con un poco de creatividad en el hogar, podemos conseguir diseñar un soporte donde el zapato quede ajustado con cintas de manera que quede ajustado al pedal sin que se suelte.

Los objetivos de estas terapias físicas es minimizar el desarrollo de patrones compensatorios anómalos que los niños con Síndrome Down tienen tendencia a utilizar por su hipotonía, laxitud en los ligamentos, disminución de la fuerza, y brazos y piernas más cortos. El éxito de las terapias es evitar a largo plazo cualquier limitación funcional en su desarrollo. Debemos tener como meta la perfección del caminado o marcha de nuestros hijos.

FUENTE

National Down Syndrome Congress