La inclusión es una filosofía de educación basada en la creencia de que todas las personas tiene el derecho propio de tener una participación completa en la sociedad. La inclusión implica la aceptación de las diferencias.

Cuando la inclusión se implementa con efectividad, se muestran beneficios académicos y sociales para todos los estudiantes: tanto para aquellos con necesidades especiales como para los estudiantes típicos. Nacen amistades, los estudiantes no discapacitados valoran más las diferencias y los estudiantes con discapacidades se sienten más motivados. A la larga, se desarrolla una verdadera aceptación de la diversidad dentro del entorno escolar y luego se la traslada al hogar, el lugar del trabajo y la comunidad.

Muchos niños con discapacidad continúan recibiendo educación en aulas o escuelas separadas durante todo el día o la mayoría del día, aún cuando los padres consideren que un entorno inclusivo sería más apropiado.

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