Las horas de sueño son importantes para la vida cotidiana de cualquier persona: son esas horas en las cuales nuestro cuerpo descansa, recargamos energías y dependiendo de la calidad del sueño, al día siguiente podremos –o no- estar correctamente preparados para afrontar las actividades diarias, sean cuales sean las mismas. En el caso de las personas mayores, la importancia de un buen descanso radica en la posibilidad de disfrutar más plenamente durante el día, aunque se deban hacer pequeñas “siestas”.

Claro que para una buena calidad del sueño, las características del mismo no son iguales en personas mayores que en personas jóvenes e incluso en adultos. Hay que tener en cuenta que las personas mayores en su mayoría tiene una vida inclinada hacia lo sedentario, ya que es posible que no realice ningún tipo de actividades laborales. Es por esto que un buen descanso deberá ir siempre de la mano con un equilibrio en calidad de vida.

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Consejos para un buen descanso en las personas mayores

El primero de estos consejos es tener una habitación preparada para el buen descanso. Si la personas tiene algún tipo de incapacidad física, las camas articuladas son una excelente opción para mejorar el sueño de dicha persona. La cama articulada permite movilizar a la persona para colocarla en diferentes posiciones, de acuerdo a las indicaciones médicas respecto del descanso. Por ejemplo, hay personas que necesitan recostarse semi erguidas, porque tienen algún tipo de afección en sus huesos o articulaciones.

Las camas articuladas como así también el colchón viscoelástico ayudan a mejorar el soporte donde la persona duerme. Las camas articuladas son muy comunes en salas de hospital. Sin embargo, estas camas de hospital también pueden adquirirse en tiendas de ortopedia, y cualquier persona puede comprar una para tener en casa.

Un detalle fundamental es la ambientación de la habitación. Se recomienda que, durante el día, la habitación se encuentre iluminada y con buena ventilación, mientras que durante la noche, deberá tener buena calefacción o aireación, sea que se trate de una época invernal o estival. Si la persona tiene problemas para conciliar el sueño, se puede musicalizar la habitación, de preferencia con música instrumental para acompañar el sueño o también dejar encendida una luz tenue –las de color amarillo son siempre mejores para esto que las de luz blanca-

Tengo una cama articulada y sigo sin descansar por las noches

Tienes la cama articulada al estilo de las camas hospitalarias, un buen somier articulado eléctrico o un colchón viscoelástico, pero aún no es suficiente. ¿Qué falta? Hay algunos consejos que responden más bien a hábitos, y no tanto al mobiliario que permiten un mejor descanso en las personas mayores.

Por ejemplo, es imprescindible que la persona duerma entre cinco y siete horas. En general, las personas mayores no necesitan dormir ocho horas seguidas, como es habitual y aconsejable en personas jóvenes o adultas, ya que las personas mayores no deben afrontar una rutina de actividades intelectuales o físicas intensas (no trabajan seis u ocho horas, por ejemplo, o tienen que mantenerse varias horas frente a una clase en la Universidad), por lo cual el sueño es más corto.

Lo importante es que, durante el día, no se realicen “siestas” de más de una hora, y que estas siestas no sean más de dos. Realizar actividades físicas o intelectuales que mantengan en ejercicio el cuerpo y la mente de las personas mayores es fundamental para lograr un equilibrio mente/cuerpo y para mejorar la calidad de vida, evitando y alejando la posibilidad de caer en un estado sedentario, que posibilita el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer.