Una discapacidad del tipo que sea, no debe verse como una dificultad o un retroceso en el desarrollo de las capacidades de una persona, contrario de eso una discapacidad  debe tomarse como una oportunidad para aprender a conocerse uno mismo y potenciar la capacidad de superación con objeto de conseguir metas en la vida.

En ocasiones las personas las personas que nacen con una discapacidad o adquieren una discapacidad, en alguna etapa de sus vidas se dejan llevar por la frustración, por el que dicen otras personas, y siguen diferentes interrogantes como ¿Qué pasara ahora? ¿Cómo superare esto? ¿Me aceptarán? ¿Y si muero? ¿Por qué me paso esto a mí?

Ante esto solo tienen dos opciones, lamentarse y preocuparse de la “dificultad” que creen tener, o hacer algo para adaptarse a la discapacidad y ser aceptado por sí mismo y por demás.

La primera opción solo hace frustrar más a las personas, deprimirlas y encerrarse en ellas mismas, pero poco a poco te va llevando a la segunda opción que es la más adecuada a título personal.

Cuando una discapacidad es parte de su vida, consiente o inconscientemente se van dando cuenta de las habilidades, virtudes, potencial y habilidades que tienen como persona, lo que hacen disminuye las hipotéticas limitaciones que pueda generar una discapacidad.

Cuando se van dando cuenta de todas sus habilidades, del largo camino que aun les falta por recorrer, cuando comienzan a darse cuenta que su silla de ruedas, su bastón, su prótesis, sus manos, son su herramienta para desplazarse o expresarse con los demás comienza un proceso muy importante La adaptación a la discapacidad; las personas se sienten preparadas para aceptar los desafíos que conlleva la discapacidad.

Alcanzar la aceptación no implica felicidad en relación a la enfermedad, sino que indica un cierto nivel de comodidad con la nueva condición. Las personas que se adaptan a su discapacidad pueden participar de manera más efectiva en terapia y rehabilitación.

Un entorno de apoyo, garantiza agilidad en el proceso de adaptación. Los padres, hermanos, familia, amigos, pareja, son los primeros en descubrir nuestro potencial y nos lo hacen saber una y mil veces. La capacidad de autovaloración resultará clave para comenzar el camino hacia sus objetivos y metas como persona.