Como lo hemos destacado otras veces desde estas columnas, el mundo del deporte puede ser un ejemplo de exaltación de muchas virtudes, tanto físicas como morales. En ese sentido, es de destacar en particular el espíritu de inclusión de un deporte como el rugby.

No sólo por las peculiaridades de su práctica efectiva ?permite la participación de jugadores de distinta contextura física; pesados, livianos, veloces o no tanto, y con puestos acordes a sus posibilidades-, sino porque para los que lo practican lo más importante es hacer amigos, relacionarse con otros y divertirse sanamente.

Deporte-con-discapacidad-04

Fruto de la creencia en estos valores es que Daniel Fernandez, histórico jugador del club Banco Hipotecario, tuvo la iniciativa de crear una organización llamada Rugby Inclusivo, desde la que se pretende ayudar a aquellos chicos que padecen síndrome de Down, mediante su inserción en la vida deportiva y social del club. Allí se les brindan todas las comodidades (canchas, vestuarios, instalaciones en general) para desarrollarse. Ver cómo crecen, se divierten y se relacionan estos chicos con los demás es el combustible de quienes llevan adelante esta tarea profundamente humanitaria; ellos encuentran un espacio de contención y pertenencia, sea como jugadores, ayudantes o colaboradores, sea como acompañantes, utileros o con cualquier otro trabajo.

Desde 2011, esta iniciativa está en permanente crecimiento; son ya cincuenta los chicos con síndrome de Down que van superando las adversidades y complicaciones derivadas de sus necesidades especiales, lo cual confirma el ideal con el que se la puso en práctica: lo importante fue lograr que los chicos con capacidades diferentes y sus familias tuvieran un lugar de pertenencia y la experiencia demuestra que el club resultó fundamental para lograrlo.
El fortalecimiento de la autoestima de los chicos y la integración con los demás son fruto de la convicción de quienes sueñan con vivir en un mundo mejor; sentimiento que quedó plasmado en una de las frases favoritas de la organización: “Vive – integra – ama = Deja una huella de amor”.

golbol

Como el rugby, hay también otros deportes en los que chicos con capacidades diferentes pueden desarrollarse gracias a la sana práctica de la inclusión. En estos tiempos difíciles, con una sociedad convulsionada como resultado de divisiones crónicas, lamentablemente muchas veces alentadas desde lo más alto del poder político, el Rugby Inclusivo es una bocanada de aire fresco que oxigena y puede servir como modelo para iniciativas similares.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1724247-deporte-e-inclusion