Que el corazón es uno de los órganos más importantes del cuerpo es algo que llevas escuchando desde tu más tierna infancia. Pero, pese a los consejos e indicaciones de los médicos, no le prestamos toda la atención que debería. Si aún no estas convencido de que debes blindarlo para prevenir posible dolencias coronarias, ten presente que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muertes en España y que un 31,2 por ciento del total de fallecimientos se deben a estas dolencias.

Las enfermedades coronarias no se andan con chiquitas. Son responsables del 40 por ciento de las muertes del planeta. Y es que los problemas de corazón siguen siendo la causa principal de muerte en los países del primer mundo. Reforzar el “músculo de la vida”, sin embargo”, no es tan difícil como crees, tan sólo tienes que adoptar los siguientes hábitos saludables:

1) MEJOR ASPIRINAS

La aspirina ayuda a prevenir los problemas cardíacos entre un número mayor de hombres del que se creía hasta ahora, según un estudio reciente de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.). Además, esta popular medicina es mucho más barata que otros medicamentos o terapias para impedir los males cardíacos que aumentan con el paso de los años. La investigación indicó que, cuando no existe un tratamiento, el consumo del analgésico por excelencia fue menos costoso y más efectivo en la prevención de los ataques cardíacos en hombres cuyo riesgo coronario era de un 7,5 por ciento o mayor.

2) TOMA FRUTA Y VERDURA

Un gran estudio llevado a cabo en 10 países europeos confirma que el consumo de fruta y verdura reduce la mortalidad por enfermedad isquémica del corazón. Por cada ración diaria adicional de estos alimentos, el riesgo de sufrir un infarto se reduce un 5 por ciento, según sus resultados y cuanta más cantidad se tome, mejor. Desde 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ingesta diaria de medio kilo de estos alimentos (unas cinco o seis porciones).

Por países, los grandes comedores de fruta fuimos los mediterráneos (España, Italia y Grecia), donde la media superaba las seis raciones diarias.

3) ADEREZA CON ACEITE DE OLIVA

Los fenoles contenidos en el aceite de oliva han demostrado ser beneficiosos para el corazón. No obstante, este beneficio se pierde con el refinamiento. Investigadores del Hospital Universitario Reina Sofía (Córdoba) estudiaron a una serie de voluntarios sanos en cuyas dietas se incluyó aceite de oliva con polifenoles y sin polifenoles. Los últimos no experimentaron casi ninguna mejora. Asimismo, se llegó a la conclusión de que el beneficio de los fenoles con respecto al corazón no se ubica en el músculo-motor, sino en el endotelio (pared) de los vasos sanguíneos.

4) DE POSTRE: CACAO

El consumo de chocolate puede ayudar a prevenir problemas del corazón, según las conclusiones que se desprenden de otro estudio médico. La investigación, publicada en la revista British Medical Journal, confirma los anteriores estudios, que establecían una relación positiva entre el consumo de cacao y la salud del corazón.

El equipo del Doctor Oscar Franco, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), asegura que el consumo de chocolate disminuye en un 37 por ciento la probabilidad de sufrir episodios cardíacos. Y teniendo en cuenta que además aumenta la secreción de la hormona de la felicidad, ya tienes la excusa perfecta para hincarle el diente, sin remordimientos, a esa onza.

5) MANTEN UNA CORRECTA HIGIENE DENTAL

Una limpieza de boca regular no sólo brinda una sonrisa radiante, sino que también ayuda a reducir el riesgo de un infarto o un derrame cerebral, según un estudio publicado por la American Heart Association en Orlando, Florida (EE.UU). Los científicos encontraron que aquellas personas que se sometieron a una limpieza bucal profesional en el dentista tenían un 24 por ciento menos de de riesgo de sufrir un ataque al corazón y un 13 por ciento menos de riesgo de sufrir un derrame que aquellos que nunca se habían realizado una limpieza bucal en un dentista. El estudio, que se llevó a cabo en el hospital general de veteranos de Taipei, en Taiwán, tomó muestras de más de 100.000 personas a las que se siguió durante siete años.