Una de las recomendaciones que se hace a las mujeres que van a buscar el embarazo es un suplemento de ácido fólico, suplemento que hay que mantener a lo largo de la gestación. Pero, ¿por qué es tan importante el ácido fólico en el embarazo?
Existen evidencias científicas de que la utilización de los folatos durante el periodo preconcepcional y en los primeros meses de embarazo puede disminuir el riesgo de defectos del tubo neuronal en el recién nacido. Aquí se incluyen riesgos como anencefalia o acraneo, encefalocele y espina bífida.

Otras malformaciones prevenibles tomando la cantidad de ácido fólico adecuada durante el embarazo defectos del tabique ventricular cardiaco, defectos conotruncales cardiacos, malformaciones urinarias fetales, hidranencefalia y labio leporino.

A pesar de que el ácido fólico es esencial para un bebé sano, siguen naciendo muchos bebés en el mundo con defectos del tubo neuronal. Pero las campañas señalando la importancia de este componente antes del embarazo ha hecho que las cifras disminuyan en buena parte del mundo.
Ahora que sabemos la importancia del ácido fólico llega la siguiente pregunta, ¿cuánto ácido fólico debo tomar?

Recomendaciones de ácido fólico en el embarazo
Diversos organismos internacionales recomiendan una suplementación con una dosis farmacológica de ácido fólico de 4 mgrs/día a aquellas mujeres con alto riesgo de tener un hijo afectado con un defecto del tubo neuronal (hijo anterior con un defecto del tubo neural, pacientes epilépticas en tratamiento con ácido valproico, pacientes alcohol-dependientes y drogodependientes, hiponutrición evidente…).

Para las mujeres con bajo riesgo que estén planeando quedarse embarazadas se recomienda una suplementación con una dosis farmacológica de ácido fólico de 0,4 mgrs/día, la misma cantidad recomendada a aquellas mujeres con bajo riesgo en edad fértil (15-45 años), con riesgo de embarazo.

En todos los casos el periodo ideal para esta suplementación farmacológica es desde al menos dos meses antes del comienzo del embarazo, hasta cumplir la semana 12 de gestación.

Además, se aconseja llevar una dieta sana y rica en ácido fólico, que incluya alimentos como las verduras de hojas verdes, aguacates, nueces y frutos secos, tomates, frutas (la naranja, el aguacate o palta, las fresas, el pomelo o el plátano…), legumbres como los guisantes, las alubias o judías…

Mediante estos consejos se pretende lograr que la mujer que se queda embarazada tenga un estado de los folatos adecuado, ya que el riesgo de tener un hijo afectado por un defecto del tubo neuronal y otras malformaciones congénitas está inversamente correlacionado con los niveles de los folatos maternos.

En este vídeo se mencionan muchas de las ventajas que tenemos en el desarrollo del embarazo al tomar ácido fólico, así como algunos padecimientos que podemos evitar para el nuevo bebé.

En definitiva, el ácido fólico es importante para un embarazo saludable, de modo que has de tomar un suplemento incluso antes de quedar embarazada. Ello sin olvidar, claro está, una alimentación sana y variada que ayude a que el organismo esté bien preparado para acoger al bebé.

FUENTE

bebesymas.com